domingo, 20 de abril de 2008

La tragedia menos trágica

Vagando por Ipurúa, el Heliodoro Rodríguez López o el Martínez Valero. Así se veían la mayoría de los aficionados del Decano el pasado sábado al término del partido entre el cuadro albiazul y el Zaragoza. Y es que la imagen del Recreativo fue lamentable como ya dijo Jesús Vázquez. Desde la llegada de Zambrano ha habido dos partidos en los que la plantilla ha parecido estar más pendiente del entorno, de los árbitros o de las cábalas que del propio encuentro. La debacle en Mallorca vino precedida del robo ante el Real Madrid y la derrota ante el Zaragoza ha sucedido en una semana en la que no se le ha dado la importancia necesaria a un partido que podría haber aliviado muchos sufrimientos a los corazones recreativistas.
Es cierto que todo es mucho más complicado cuando a tu lateral derecho se le pasa por la mente querer ser Maradona o cuando a tu central le da por hacer de Beckenbauer. Desde mi punto de vista lo de Bouzón es mucho más que excusable porque el gallego pierde el esférico en un balón dividido y además estaba jugando enfermo y tras haber estado toda la semana entre algodones. El de Redondela, para los que no se acuerden, ha dado más puntos al Recreativo de los que ha restado. Sin embargo, lo de Edu Moya es inexplicable. Cuando tenía la posibilidad de demostrar que es un defensa de Primera División, cuando podía haber hecho que la comisión deportiva se replantease su renovación regala un gol y acaba con el planteamiento táctico de un equipo que quería aguantar los primeros veinte minutos con la portería a cero para después poder hacer daño. No hay que mirar únicamente a Edu Moya como culpable de la derrota, puesto que otros hombres tampoco dieron la talla y algunos de ellos quieren, incluso, jugar la Eurocopa.
No obstante, y pese al bajón moral que puede conllevar la derrota ante el Zaragoza, el Recreativo vio como la tarde de ayer salió a pedir de boca, ya que todos los rivales directos perdieron y las distancias siguen siendo las mismas. El Villarreal ya casi se ha consolidado en zona Champions y, de paso, le ha echado una mano al Decano dejando que siga dependiendo de él mismo. Dentro de tres jornadas los castellonenses visitarán el Nuevo Colombino y puede que el Recreativo se encuentre con tres puntos con los que nadie cuenta. Lo que el sábado fue una derrota con sabor a sentencia, ahora se ve como un importante tropiezo, nada más. Que nadie deje de tener esperanzas que aún hay vida.